Jair Bolsonaro salió del Palacio da Alvorada por una puerta lateral a primera hora de la tarde del 30 de diciembre de 2022 y a las 14.02 despegó de la Base Aérea de Brasilia en el Airbus A319 de la Fuerza Aérea Brasileña, rumbo a Orlando. Le quedaban dos días de mandato. No había anunciado el viaje.
Desde la derrota ante Luiz Inácio Lula da Silva el 30 de octubre, no había hablado. Esa mañana rompió el silencio. En una transmisión de más de 50 minutos por sus redes sociales lloró, condenó el intento de atentado con explosivos descubierto el 24 de diciembre en un camión cisterna cerca del aeropuerto de Brasilia y pidió a sus seguidores que hicieran oposición al Gobierno entrante. De su viaje a Florida no dijo una palabra.
Casi cuatro años después, su hijo mayor tomó el mismo rumbo por una vía menos clara. El senador Flávio Bolsonaro salió este martes hacia Estados Unidos, dos días después de perder el balotaje frente a Lula da Silva. Un funcionario estadounidense dijo a Reuters que estaba en camino, y un aliado del senador lo confirmó a la misma agencia. No hay registro de su paso por los controles migratorios brasileños.
Tenía prohibido salir. El domingo por la noche, con el resultado ya conocido, el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes ordenó cancelar sus pasaportes en una investigación por lavado de dinero en la que también figura el abogado Willer Tomaz.
El lunes, en un video, Flávio contó que la Policía Federal lo notificó en plena calle, al salir de la casa de su padre. "Fui intimado a entregar mis pasaportes y también tengo prohibido salir del país", dijo. Según el senador, Moraes basó la decisión en unas declaraciones de su hermano Eduardo, que el 23 de octubre había sugerido en un podcast estadounidense que se marchara si perdía, y aseguró que él nunca había dicho eso. Eduardo vive en Estados Unidos, perdió su banca de diputado y tiene una orden de detención pendiente en Brasil.
El senador cruzó a Argentina y embarcó en un avión privado en Puerto Iguazú. El Gobierno de Javier Milei respondió que su oficina de migraciones no tiene registro de su ingreso, y la Policía Federal brasileña pidió a las autoridades argentinas que lo verifiquen.
La salida del padre se había preparado durante semanas. A comienzos de diciembre de 2022, Bolsonaro ya había dicho a sus colaboradores que estaba decidido a no entregarle la banda a Lula. La mañana del 30, el Diario Oficial de la Unión publicó una resolución que autorizaba a cinco asesores a acompañarlo en una "agenda internacional" entre el 1 y el 30 de enero. El vicepresidente Hamilton Mourão quedó a cargo del Ejecutivo hasta la toma de posesión.
Desde el fin de la dictadura, ningún presidente que terminaba su mandato se había negado al traspaso. El precedente era el del general João Figueiredo, que en marzo de 1985 dejó el Palacio del Planalto por una salida lateral para no ponerle la banda a José Sarney. El 1 de enero de 2023, Lula subió la rampa del Planalto con un grupo de ciudadanos; la banda se la colocó Aline Sousa, recolectora de material reciclable.
Bolsonaro aterrizó en Orlando esa noche y se instaló en la casa de vacaciones del ex luchador de artes marciales mixtas José Aldo, en un barrio cerrado de Kissimmee, a unos 35 kilómetros de Orlando. Lo acompañaban su esposa, Michelle, y su hija menor, Laura. Unos 30 seguidores lo esperaba en la puerta al grito de "mito". A la mañana siguiente firmó autógrafos y se fotografió con unos 50 brasileños.
El 8 de enero, una semana después de la asunción de Lula, miles de bolsonaristas invadieron y destrozaron las sedes de la Presidencia, el Congreso y el Supremo. Bolsonaro seguía en Florida. Al día siguiente ingresó en el hospital AdventHealth Celebration, cerca de Orlando, por dolores abdominales que atribuyó a una adherencia derivada de la puñalada que recibió en la campaña de 2018. Le dieron el alta el 10. En Washington, legisladores demócratas pidieron al presidente Joe Biden que le revocara el visado.
La estadía, prevista hasta fin de enero, duró tres meses. Volvió el 30 de marzo de 2023 en un vuelo comercial de Gol. Unos 200 simpatizantes lo esperaban en el aeropuerto de Brasilia, pero la custodia lo sacó sin pasar por la terminal.
El 30 de junio de ese año, el Tribunal Superior Electoral lo declaró inelegible por ocho años por abuso de poder político y uso indebido de los medios de comunicación. El 11 de septiembre de 2025, la Primera Sala del STF lo condenó por cuatro votos contra uno a 27 años y 3 meses de prisión por intento de golpe de Estado. Empezó a cumplir la pena el 25 de noviembre de 2025 en la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia y en enero pasó a la Papudinha, dentro del complejo penitenciario de la Papuda. Este año obtuvo la prisión domiciliaria por razones de salud, y el 3 de julio Moraes la prorrogó por tiempo indeterminado. Allí lo visitó Flávio el lunes, horas antes de que la policía le notificara la orden del Supremo.
El mandato de senador de Flávio Bolsonaro, que no buscó la reelección para disputar la presidencia, vence el 31 de enero de 2027.